La dirección financiera externa para pymes de BICENEM parte de una idea sencilla: entender cómo funciona tu negocio antes de tocar un solo número.
Las empresas de distribución no tienen los mismos problemas financieros que las industriales, ni las de servicios los mismos que las familiares. Aquí puedes ver con cuál de estos perfiles encaja tu negocio y qué hacemos en cada caso.
Una empresa de distribución cierra el mes con márgenes ajustados y clientes que pagan a 60 días. Una industrial acumula costes fijos que no ve reflejados en el precio. Cada sector tiene su propia forma de perder dinero sin darse cuenta.
Antes de elegir cómo trabajar, lo primero es entender en qué punto está tu negocio.
La mayoría de empresas que llegan aquí tienen ya un gestor o una asesoría. El problema no es que les falte contabilidad: es que los informes que reciben no les dicen qué hacer con esa información. Eso no es un problema de números, es un problema de contexto.
Una consultoría financiera para empresas que no conoce cómo funciona tu sector puede leer tus ratios y no entender por qué tu margen es ese, por qué tienes esa estacionalidad o por qué tu tesorería se tensa cada trimestre.
Si tu sector no está en la lista, no significa que no tengamos respuesta: significa que hay que verlo con más detalle.
Control de costes, proyectos, márgenes y necesidades de financiación.
Ingeniería, informática, arquitectura, tecnología y empresas basadas en conocimiento.
Restaurantes, bares, cafeterías, caterings y colectividades.
Hoteles pequeños, casas rurales, apartamentos turísticos y campings.
Agencias, productoras, merchandising, packaging y servicios creativo
Fabricantes de componentes, maquinaria, productos y empresas industriales.
Negocios donde ocupación, personal, servicios y recurrencia marcan la rentabilidad.
Academias, agencias de viajes, moda, danza, tiendas físicas y otros negocios de proximidad.
Ecommerce, infoproductos y modelos de negocio online.
Empresas condicionadas por costes de producción, campañas, inversión y tesorería.
¿Tu actividad no está en la lista? El método se adapta a tu negocio.
Cada empresa parte de una situación diferente.
Nuestro trabajo consiste en entender sus números, detectar qué necesita mejorar y acompañarla en la implantación de decisiones financieras.
Misma facturación, 4,5 veces más beneficio. Antes de intentar vender más, miramos la rentabilidad real de la empresa: localizamos y reducimos gastos y optimizamos su estructura. El beneficio sale de ahí, no solo de facturar más.
Tienes márgenes que no entiendes: unos meses cierras bien y otros no sabes por qué.
Tus clientes pagan tarde y eso te obliga a financiar tu propio circulante cada trimestre.
Produces o distribuyes, y no tienes claro qué línea de producto o cliente te deja dinero real.
Tienes estacionalidad fuerte y los meses buenos no compensan lo que pierdes en los bajos.
Quieres crecer o contratar, pero no sabes si tus números aguantan ese paso ahora mismo.
Tu gestor te da los cierres contables, pero nadie te dice qué decisión tomar con esos datos.
Has tenido años de mucho trabajo y poco beneficio, y ya no sabes si el problema es el precio o el coste.
Tu empresa factura bien pero la tesorería siempre va justa, y no encuentras el motivo.
El problema cambia según el negocio, pero el trabajo es el mismo: poner tus números delante y convertirlos en decisiones.
Cuéntanos tu caso y verás cómo aplicamos la dirección financiera externa para pymes a tu empresa, con tus propios datos.
Cuéntanos a qué se dedica tu empresa y qué te está pasando con los números. En media hora te decimos si encaja con lo que hacemos y por dónde empezaríamos.
Si buscas dirección financiera externa para pymes con un método probado, este es el primer paso. Trabajamos con pymes de toda España, más del 99 % de las empresas del país según el portal PYME del Ministerio de Industria.