La caja de cada noche dice que va bien. La cuenta del banco a fin de mes dice otra cosa.
Un restaurante lleno un sábado no es un restaurante rentable. Puede facturar mucho, pagar a todo el mundo y aun así perder dinero en cada servicio sin que nadie lo vea hasta que el gestor cierra el año. La dirección financiera para hostelería sirve para verlo antes.
Tu gestor registra ventas, compras y nóminas. No te dice si el escandallo de tu plato más vendido sigue cubriendo la subida de la materia prima, si el turno de mediodía se paga solo, si la terraza de verano aguanta el invierno o si el catering de una boda te deja margen después de pagar al personal extra.
En un negocio de hostelería el dinero entra cada día y sale cada semana. En un catering entra por evento, muchas veces semanas después de haber pagado género y personal. Cobras al momento y pagas a los proveedores pronto, a veces antes de haber vendido el género. La caja de la noche parece buena, pero el alquiler, las nóminas, la Seguridad Social y el IVA llegan todos a la vez a final de mes.
Las mermas, el género que se tira, las horas de personal en turnos vacíos o los descuentos que se hacen para llenar mesas no aparecen en ningún informe a tiempo. Se ven al cierre del trimestre, cuando el precio de la carta y los turnos ya llevan tres meses mal calculados.
El resultado es un negocio que trabaja mucho, tiene siempre movimiento y nunca sabe cuánto ha ganado hasta que llega el cierre del ejercicio. Los escandallos, el ticket medio y el coste de personal por servicio se pueden medir cada mes. Todavía no los estás midiendo.
Llamada de análisis inicial
En 30 minutos nos cuentas cómo funciona tu negocio: tipo de local, servicios, temporadas y qué es lo que no te cuadra a final de mes. Sin documentos ni preparación previa.
Recogida de datos de ventas, compras y personal
Te pedimos la información que ya tiene tu gestor y la que sale de tu TPV: ventas por servicio, compras a proveedores, nóminas y cuadrantes. No hace falta que esté perfecta para empezar.
Análisis financiero de tu negocio de hostelería
Revisamos escandallos, coste de personal por turno o evento, mermas, costes fijos y tesorería. Identificamos cuánto tienes que vender cada mes para cubrir alquiler y estructura y qué se lleva el margen que debería quedarse en el negocio.
Primera sesión de resultados
Te presentamos lo que hemos encontrado con tus propios números: qué platos, servicios o temporadas sostienen el negocio, dónde se escapa el dinero y qué se puede corregir en la carta o en los turnos de forma inmediata.
Construcción del cuadro de mando
Montamos los indicadores clave de un restaurante: ticket medio, comensales por servicio, coste de materia prima y de personal sobre venta, punto de equilibrio mensual y previsión de caja. Una pantalla que lees tú, no solo tu gestor.
Seguimiento mensual
Cada mes revisamos los datos actualizados contigo. Subir precios de carta, cambiar cuadrantes, negociar plazos con proveedores o adelantar una reforma son decisiones que tomas con la previsión delante, no con la caja del fin de semana.
Revisión al cierre de cada temporada
Al terminar cada temporada evaluamos qué ha funcionado, qué no y qué ajustar en carta, precios y plantilla para la siguiente. Una conversación que cambia cómo preparas los meses que vienen.
Escandallos, turnos, mermas, alquiler y proveedores que cobran antes de que tú vendas: en la llamada de análisis vemos cómo se aplica la dirección financiera para hostelería a tu negocio concreto, sea un restaurante, un bar o un catering y te decimos si podemos ayudarte. No tienes que preparar nada.
Sabes qué platos y qué servicios te dejan margen real y pones precios que cubren la materia prima actual, no la del año pasado.
Montas los cuadrantes sabiendo qué turnos se pagan solos y cuáles necesitan más venta o menos personal.
Sabes cada mes cuánto tienes que vender para cubrir alquiler, nóminas e impuestos, y detectas a tiempo cuándo la caja va a tensarse.
Pones precio a cada evento o servicio de catering sabiendo qué te deja después de personal extra, transporte y género, y cuándo lo vas a cobrar.
Negocias plazos con proveedores con números delante, y dejas de financiar su cobro anticipado con tu tesorería.
Decides una reforma, una terraza o un segundo local sabiendo si el primero lo aguanta y cuánto tiene que vender el nuevo.
El banco entiende tu negocio cuando le pides financiación, porque los números explican la estacionalidad y el margen.
Cierras cada mes sabiendo cuánto has ganado de verdad, sin esperar a que el gestor cierre el ejercicio.
+1.000 negocios han aplicado la metodología de control financiero de BICENEM con resultados en rentabilidad.
16 años de experiencia en financiación y análisis financiero de pymes, entre ellas restaurantes, bares, cafeterías y caterings.
60-90 días es el horizonte de previsión de tesorería que se activa desde el primer mes de seguimiento para cubrir proveedores, nóminas y alquiler.
2 sesiones son suficientes para tener el diagnóstico financiero completo de tu negocio de hostelería sobre la mesa.
300.000 € – 2 M € es el rango de facturación de los negocios con los que trabaja habitualmente el equipo de BICENEM.
Tu gestor registra ventas, compras y nóminas y cumple con Hacienda. Eso es imprescindible, pero no te dice si el plato más vendido sigue dejando margen tras la última subida del proveedor o si el turno de mediodía pierde dinero. Nosotros trabajamos hacia delante, con los mismos datos que él ya tiene ordenados. No lo sustituimos: lo complementamos.
La mayoría de negocios de hostelería con los que trabajamos facturan entre 300.000 y 2 millones de euros: un restaurante, una cafetería con varias líneas, un catering o un grupo de dos o tres locales. Son negocios donde el dueño decide cada semana precios, compras y turnos sin nadie que le dé soporte financiero. Ese es exactamente el hueco que cubrimos.
Sí. Separamos el local y los eventos: qué margen deja cada servicio de sala y qué margen deja cada boda, comida de empresa o contrato de colectividades después de género, personal extra y transporte, y cuándo se cobra cada uno. Con eso sabes qué parte del negocio sostiene a la otra y pones precios por comensal con números.
Una reunión mensual de aproximadamente una hora, en el horario que mejor encaje con tus servicios. El resto lo hacemos nosotros: recogemos los datos, actualizamos el cuadro de mando y preparamos los puntos a revisar. Tú llegas a la reunión y decides, no preparas.
Sí. Calculamos si el negocio actual soporta la inversión, cuánto tiene que vender el nuevo local para cubrirse, en qué momento del año conviene hacerlo y cómo financiarlo sin que la tesorería del primero sufra. Llegas a esa decisión con números, no con la caja llena de un buen verano.
Sí. El diagnóstico financiero es un servicio en sí mismo: dos sesiones, análisis de tus datos reales de ventas, compras y personal, y un informe con lo que hemos encontrado. Si después quieres continuar con el seguimiento mensual, lo decides entonces. Si no, te quedas con el diagnóstico y con una forma nueva de leer tu negocio.
Cuéntanos cómo funciona tu negocio de hostelería: qué tipo de local o de servicio tienes, cómo son tus temporadas, cómo pagas a proveedores y cobras a clientes, y qué es lo que no te cuadra a final de mes. Con eso es suficiente para empezar.
Analizamos si podemos ayudarte y te lo decimos en esa misma llamada. Sin informes previos, sin documentación, sin que tengas que saber qué nombre tiene el problema.
30 minutos. Sin preparación previa. Te decimos si podemos ayudarte.
Si quieres ampliar contexto sobre dirección financiera para hostelería y gestión de pymes, el portal iPyme del Ministerio de Industria publica guías y herramientas gratuitas.